Por cuarta edición, Biogipuzkoa ha premiado la labor en investigación traslacional entre los tres mejores currículums de residentes que han finalizado su formación. La entrega de los premios se realizó en los actos de despedida de residentes realizados en el Hospital Universitario Donostia los días 5 y 28 de mayo.
Las ganadoras fueron Paula Terrado Blanco (en la categoría de residente de Hospital), María Muñoa Perán (residente de Atención Primaria) y Ainhoa Lopez Contreras (residente de Enferméria) y las hemos entrevistado para conocerlas a ellas y sus impresiones tras recibir este premio.
Paula Terrado Blanco
¿Qué supone para ti la concesión de este premio?
Recibir este premio supone una gran satisfacción y un importante reconocimiento al trabajo realizado durante los años de residencia. La investigación requiere tiempo, esfuerzo y constancia, y muchas veces se desarrolla de forma paralela a la actividad asistencial. Por ello, este reconocimiento me anima a seguir profundizando en la investigación y refuerza mi convicción de que la generación de conocimiento es una parte fundamental de nuestra profesión. Además, supone un estímulo para continuar contribuyendo a mejorar la atención de nuestros pacientes a través de la medicina traslacional.
¿En qué ámbitos has trabajado, tanto en asistencial como en investigación?
Mi actividad asistencial se ha desarrollado principalmente en el ámbito de la Oftalmología, participando en la atención integral de pacientes tanto en consultas como en quirófano y urgencias. En cuanto a la investigación, he trabajado en diferentes líneas relacionadas con patologías oftalmológicas, incluyendo estudios clínicos y epidemiológicos, así como proyectos enfocados en la aplicación de nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas. Mi interés principal ha sido siempre intentar acercar los avances científicos a la práctica clínica diaria para que puedan traducirse en un beneficio real para los pacientes.
¿Qué le dirías a las o los residentes que quieran investigar?
Les animaría a aprovechar la residencia para iniciarse en la investigación, aunque al principio pueda parecer difícil compatibilizarla con la actividad asistencial. No es necesario comenzar con grandes proyectos; muchas veces las mejores oportunidades surgen de preguntas que aparecen en la práctica clínica diaria. También es importante buscar mentores y grupos de investigación que puedan orientar y acompañar en el proceso. La investigación desarrolla el pensamiento crítico, ayuda a interpretar mejor la evidencia científica y permite contribuir al avance de la medicina.
¿Cuáles son tus planes de futuro? ¿Dónde te ves desarrollando tu actividad?
Mi objetivo es continuar desarrollando mi carrera como oftalmóloga combinando la actividad asistencial con la investigación. Me gustaría seguir participando en proyectos que permitan trasladar los avances científicos a la práctica clínica y contribuir a mejorar el diagnóstico y tratamiento de las patologías oftálmicas. Me veo trabajando en un entorno hospitalario con vocación docente e investigadora, manteniendo siempre un contacto cercano con los pacientes y colaborando en equipos multidisciplinares.

Maria Muñoa Perán
¿Qué supone para ti la concesión de este premio?
La verdad es que la concesión del premio es algo que me ha hecho ilusión, es como poner el broche final a esta etapa que ha sido la residencia, además de un reconocimiento al trabajo realizado sobre todo junto a mi tutora en el ámbito de investigación durante este tiempo.
¿En qué ámbitos has trabajado, tanto en asistencial como en investigación?
Hasta este momento mi labor asistencial la he realizado como residente, con asistencia en el centro de salud de Alza y guardias en urgencias del Hospital Universitario Donostia y puntos de atención continuada. Respecto a la investigación, el CS de Alza está implicado en diversos proyectos y mi tutora forma parte del equipo de Biogipuzkoa, por lo que he tenido la oportunidad de participar en algunos proyectos de investigación enfocados en la atención primaria, un estudio sobre el COVID19 durante el primer año de residencia y actualmente seguimos trabajando en un estudio enfocado a la ecografía y riesgo cardiovascular.
¿Qué le dirías a las o los residentes que quieran investigar?
Creo que el poder realizar proyectos de investigación me ha aportado una visión distinta de la medicina y me ha dado la oportunidad de aprender sobre estadística, revisión de bibliografía, redacción de artículos… y otros muchos aspectos. Aunque es cierto que conlleva trabajo y precisa de una inversión de tiempo considerable, creo que es muy enriquecedor, por lo que invitaría a los residentes a sumergirse en este ámbito tan amplio y buscar un lugar desde el cual formar parte de él.
¿Cuáles son tus planes de futuro? ¿Dónde te ves desarrollando tu actividad?
De momento creo que mi lugar está en atención primaria. Actualmente tengo la oportunidad de hacerlo en el centro de salud en el que me he formado y estamos terminando el proyecto que tenemos en marcha, más adelante, quien sabe.

Ainhoa López Contreras
¿Qué supone para ti la concesión de este premio?
Para mí, este premio es un reconocimiento al esfuerzo y al compromiso con la investigación en enfermería. También lo siento como un impulso para seguir formándome y aportando conocimiento desde la disciplina enfermera, visibilizando la importancia de nuestro papel en la generación de evidencia científica.
¿Qué ámbitos has trabajado, tanto en asistencial como en investigación?
En el ámbito asistencial, he desarrollado mi formación en diferentes dispositivos propios del itinerario de la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria, además de atención primaria. Esto considero que me ha permitió adquirir una visión integral y longitudinal del cuidado, centrada en la persona y su contexto lo cual se ha visto reflejada en mi trayectoria investigadora durante la residencia. De esta actividad creo que podría destacar la investigación en cuidados paliativos y en el abordaje integral de heridas complejas en el ámbito de la atención primaria.
¿Qué le dirías a las o los residentes que quieran investigar?
Les diría que se animen y que pierdan el miedo a investigar. La enfermería necesita generar su propio conocimiento y eso solo es posible si damos el paso. Es normal sentir inseguridad al principio, pero es importante superar ese síndrome del impostor que muchas veces arrastramos como profesión. Investigar también es cuidar y es una herramienta clave para mejorar la práctica clínica.
¿Cuáles son tus planes de futuro? ¿Dónde te ves desarrollando tu actividad?
En este momento, mi objetivo es finalizar mi trabajo de fin de máster en bioética y bioderecho, centrado en el impacto de los determinantes sociales de la salud en el autocuidado de personas con diabetes mellitus tipo 2, en el que por cierto han participado compañeros residentes de enfermería familiar y comunitaria.
A largo plazo, me veo compaginando la labor asistencial con la investigación, ya que considero que ambas son inseparables y necesarias para ofrecer unos cuidados de calidad.






