Cada 21 de junio se celebra el Día Mundial de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una fecha impulsada por asociaciones de pacientes para concienciar sobre esta enfermedad e impulsar su investigación. La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta a unas 4.000 personas en España y para la que todavía no existen herramientas suficientemente precisas para predecir su evolución ni tratamientos curativos.
En el Instituto de investigación Sanitaria Biogipuzkoa, del Departamento de Salud del Gobierno Vasco, desde el Área de Neurociencias liderada por el Dr. Adolfo López de Munain se trabaja en diferentes líneas de investigación para entender mejor los mecanismos de esta enfermedad.
Entre otras, hay líneas de investigación abiertas dirigidas por los investigadores Gorka Gereñu y Patxi Gil que buscan comprender los mecanismos celulares y moleculares que desencadenan la degeneración de las neuronas motoras o cómo la patología se propaga de una célula a otra. Una vez logrado entender esos mecanismos, su propósito es el de diseñar terapias farmacológicas innovadoras que puedan intervenir directamente en esos procesos. Para ello cuentas con colaboradores del DIPC (Dr. Ariz Leonardo y Dr. Aitor Bergara) y EHU (Dr. Jose María Aizpurua) que, gracias a este abordaje multidisciplinar, hacen posible transformar los descubrimientos en posibles tratamientos efectivos. En esta línea cuentan con tres patentes con indicación para la ELA, una de las cuales ya ha sido licenciada a su propia spinoff. Además, están explorando la posibilidad de reposicionar un medicamento existente que, según los prometedores resultados obtenidos en modelos animales, tiene un alto potencial para frenar el desarrollo de la ELA.
Una teoría integrativa que vincula un mecanismo patológico emergente con un nuevo proceso relacionado con la propagación de la ELA
En el marco de estas líneas de investigación, recientemente se ha defendido un Tesis doctoral industrial que recoge el trabajo de investigación desarrollado por Ángela Sánchez Molleda y que ha sido dirigida por los doctores López de Munain y Gereñu.
Lo fundamental de esta tesis es haber podido demostrar, en un modelo experimental, que la transmisión de las proteínas anómalamente plegadas en la ELA se produce de célula a célula a través de unas cápsides, unas estructuras que se realizan o se sintetizan a partir de unos virus ancestrales integrados en el genoma humano. Además, se han utilizado inhibidores de estas cápsides comercializados para el tratamiento del SIDA, con los que impedir, al menos in vitro, la propagación de esta patología, lo cual significa una vía de aproximación terapéutica a la ELA que hay que desarrollar.
Entre los miembros del tribunal se encontraba Ángel Cerazo Mínguez, un investigador con una trayectoria profesional muy importante y figura relevante en la industria farmacéutica, actualmente director de investigación de Sanofi para Europa, quien ha accedido a participar en la defensa, atraído por el potencial de esta investigación para la transferencia.

Coordinación del Proyecto SEED-ALS: se han superado los 600 pacientes reclutados y se consolida la mayor red de investigación en ELA del Estado
La investigación en el marco del Proyecto SEED-ALS ha sido impulsada por el Instituto de Salud Carlos III a través del CIBER, reuniendo a 27 equipos de toda España para comprender las alteraciones clínicas y moleculares de la ELA. El Dr. López de Munain, responsable del área de Neurociencias de Biogipuzkoa. es el encargado de coordinar el proyecto en el que el Hospital Universitario Donostia es uno de los centros de referencia y Biogipuzkoa da soporte en investigación básica desde los distintos grupos de investigación del área de Neurociencias.
Tras año y medio desde la puesta en marcha el proyecto ha alcanzado los 628 pacientes reclutados y ha puesto en marcha el seguimiento longitudinal de las personas participantes, consolidando una de las iniciativas colaborativas más ambiciosas desarrolladas hasta la fecha en España en el ámbito de la ELA.
En la actualidad, paralelamente al proceso de reclutamiento y seguimiento, los equipos de investigación ya están analizando las muestras recogidas mediante diferentes aproximaciones complementarias. Se están desarrollando estudios para identificar alteraciones moleculares implicadas en formas familiares de la enfermedad, así como análisis de proteínas en vesículas extracelulares y de perfil lípido en muestras de suero, cuyos primeros resultados apuntan a posibles biomarcadores de interés. Asimismo, gracias a las muestras de músculo y piel, se están generando modelos celulares de enfermedad y se están evaluando compuestos con potencial terapéutico para mejorar el conocimiento de los mecanismos biológicos implicados en la ELA.
El siguiente paso será integrar los datos clínicos de los participantes con la información generada a partir de estos análisis moleculares. Esta aproximación permitirá estudiar de forma conjunta las características clínicas y biológicas de la enfermedad, facilitando la identificación de patrones asociados a su progresión y contribuyendo al desarrollo de biomarcadores más precisos para su diagnóstico y seguimiento.
Para Adolfo López de Munain, responsable del área de neurociencias de Biogipuzkoa, director científico del CIBERNED y responsable de SEED-ALS, “el principal logro de este primer año ha sido demostrar que es posible coordinar a la comunidad investigadora española en ELA en torno a una estrategia común. Hemos construido una infraestructura que permite compartir datos, muestras y conocimiento de una manera que no existía hasta ahora y que debe convertirse en un recurso estable para la investigación de la ELA más allá de la duración de este proyecto».





