El programa BIZI, con el objetivo de reforzar la prevención del suicidio, es un curso en línea, interactivo y gratuito que dota de las competencias clave necesarias para identificar a personas en riesgo de suicidio, brindar apoyo psicológico inicial y fomentar la derivación a servicios especializados. Está dirigido tanto a profesionales no sanitarios (por ejemplo, profesionales de trabajo social, educación, farmacia o policía) como a personas voluntarias. El programa responde al hecho de que solo una pequeña proporción de las personas que mueren por suicidio ha contactado previamente con servicios especializados, principalmente debido al estigma y al desconocimiento. BIZI aborda esta brecha ofreciendo formación accesible a quienes pueden actuar como agentes de detección temprana.

Este programa se desarrolló de forma colaborativa entre varios profesionales de OSI Donostialdea, Osasun Eskola, y el grupo de Salud Mental y Atención Psiquiátrica de Biogipuzkoa. La coordinación del desarrollo se realizó por parte de Alex Muela, Begoña Belarra, Andrea de Sayas y Andrea Gabilondo.

BIZI fue incorporado al Portal de Mejores Prácticas de Salud Pública de la Unión Europea en el 2024 y seleccionado como una de las tres mejores prácticas para transferirlo a otros países europeos, mediante la Acción Conjunta PRISM (coordinado por Biosistemak), dentro del programa EU4Health, de la Comisión Europea.

La formación se ha trasladado a 13 países europeos tras un proceso de traducción, adaptación cultural e implementación técnica del curso original en línea, lo que ha dado lugar a un total de 19 versiones implementadas que involucran a autoridades públicas, organizaciones sanitarias e instituciones comunitarias. Su enfoque metodológico garantiza que el programa se adapte a cada contexto local, idioma y sistema sanitario, preservando al mismo tiempo sus componentes fundamentales.

Entre los logros clave de BIZI destaca el esfuerzo constante de los centros de implementación por integrar el programa en estructuras institucionales ya existentes (por ejemplo, estrategias nacionales de prevención del suicidio, las plataformas de aprendizaje digital y los sistemas de formación profesional). Eso demuestra la capacidad de BIZI para fortalecer las iniciativas de prevención del suicidio a escala local, regional, nacional y europea.