El investigador David del Valle, del grupo de Obstetricia y Ginecología del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa, y profesionales de los programas de cribado de cérvix de Osakidetza, Galicia y Valencia han diseñado un sistema de clasificación que permite reconstruir la vía de diagnóstico de cada cáncer de cérvix, permitiendo encontrar los puntos de mejora. Los resultados de este trabajo se han publicado en la revista científica internacional Archives of Public Health.

En 2018 se inició la implantación del programa poblacional de cribado de cáncer de cérvix en Euskadi, cuya extensión a todo el territorio se completó en 2024. Al implantarse en todo Euskadi, el grupo de investigadores consideró fundamental analizar los cánceres que continúan diagnosticándose para identificar posibles áreas de mejora y orientar estrategias que permitan prevenir casos similares en el futuro.

Sin embargo, al comenzar esta evaluación, el grupo de investigador detectó un vacío metodológico relevante: no existía un sistema suficientemente detallado y adaptado a las características del programa de cribado de Euskadi que permitiera clasificar estos cánceres según su origen dentro o fuera del programa y reconstruir su vía diagnóstica. En este trabajo, el término «origen» no hace referencia al mecanismo biológico que causa el tumor, sino a la trayectoria asistencial previa al diagnóstico: si el cáncer se detectó a través del cribado, apareció después de una prueba de cribado negativa, se diagnosticó tras un resultado positivo previo sin completar adecuadamente el seguimiento o se produjo en una mujer que no había participado en el programa.

Para cubrir esta carencia, las y los investigadores desarrollaron un sistema de clasificación en colaboración con otras oficinas autonómicas de coordinación del cribado de cáncer de cérvix y con la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia. Durante este proceso, aunque la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) publicó una clasificación de aplicación sencilla, su nivel de detalle fue insuficiente para responder a todas las necesidades de evaluación de un programa como el de Euskadi.

Este sistema de clasificación, llamado SPEACx (Screening Pathway-based Evaluation and Audit of Cervical Cancer, Evaluación y auditoría del cáncer de cérvix basadas en la vía de detección), es una herramienta que permite reconstruir la vía que ha conducido al diagnóstico de cada cáncer de cérvix y relacionarla con las distintas etapas del programa: invitación, participación, prueba de cribado, seguimiento y vigilancia posterior al tratamiento. Para comprobar su utilidad, el grupo investigador aplicó la clasificación a los 678 cánceres de cérvix diagnosticados en Euskadi entre 2018 y 2024. El 34,8% se detectó a través del programa en mujeres asintomáticas, el 6,1% correspondió a cánceres de intervalo (que se detecta entre prueba y prueba), el 3,2% se produjo después de una interrupción del circuito indicado y el 55,9% se diagnosticó fuera del programa organizado. De este modo, SPEACx permite ir más allá del recuento de casos e identificar en qué puntos del recorrido asistencial existen oportunidades concretas de mejora.

Además, la vía por la que se llegó al diagnóstico se relacionó claramente con el estadio de la enfermedad, uno de los principales factores pronósticos del cáncer de cérvix. El 76,7% de los cánceres detectados a través del programa se diagnosticó en estadios iniciales. Por el contrario, el 80,2% de los diagnosticados fuera del programa y el 70,7% de los cánceres de intervalo se detectaron en estadios avanzados. Estos resultados confirman en Euskadi la evidencia previamente publicada sobre la capacidad de los programas organizados de cribado para detectar el cáncer de cérvix en fases más tempranas, cuando las posibilidades de curación son mayores y con menor impacto en la calidad de vida.

Por lo tanto, la principal conclusión de este trabajo fue que no basta con conocer cuántos cánceres se diagnostican: es necesario reconstruir la vía que ha conducido a cada diagnóstico para identificar dónde se puede intervenir. SPEACx permitió detectar áreas prioritarias de mejora relacionadas con la falta de participación, las mujeres mayores de 65 años con un cribado previo insuficiente, las interrupciones de los circuitos de seguimiento y los cánceres de intervalo. Así, la principal aportación de SPEACx es convertir la auditoría de los cánceres en acciones concretas de mejora. A partir de los problemas identificados, en Euskadi ya se están desarrollando diferentes estrategias: un proyecto piloto de autotoma vaginal de VPH en las OSI Donostialdea y Tolosaldea para facilitar la participación; la captación activa, desde los centros de salud, de mujeres mayores de 65 años que no habían tenido un cribado previo adecuado; y la revisión sistemática de los cánceres de intervalo para detectar posibles limitaciones de las pruebas o de los circuitos asistenciales. Con estas actuaciones se busca reducir las oportunidades perdidas de prevención y diagnóstico precoz. Aunque el estudio no analizó directamente la supervivencia, favorecer que más cánceres se detecten en estadios iniciales puede aumentar las posibilidades de curación y mejorar el pronóstico de las pacientes.

El grupo investigador reconoce que “No ha sido fácil el diseño de esta herramienta, ya que había que intentar que fuese reproducible en diferentes regiones o países, para ello se creó un algoritmo de actuación e incluso una versión simplificada para los lugares donde todavía no está totalmente implantando el cribado poblacional. Pero creemos que el resultado puede aportar muchos beneficios, y viene a complementar la clasificación aportada por la IARC. El publicarlo tampoco ha sido fácil por las exigencias metodológicas de un trabajo como este, pero el conseguirlo ha sido muy gratificante.” Por último, quieren agradecer “toda la ayuda aportada tanto por el equipo de cribado de cérvix de Euskadi como por el de Galicia y Valencia, al igual que la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia, que además de colaborar personalmente, también han financiado el open Access del artículo”.