Con motivo de la celebración del Día Mundial del Alzheimer cada 21 de septiembre, desde Biogipuzkoa y la OSI Donostialdea queremos dar visibilidad este año al trabajo que estamos realizando, tanto desde el ámbito de la investigación como en el asistencial y de acompañamiento a pacientes y sus familias.

Desde la Unidad de Deterioro Cognitivo (UDC) del Hospital Universitario Donostia se trabaja para ofrecer un abordaje integral a las personas con deterioro cognitivo y demencia, adaptando la actividad desarrollada en la Unidad a las necesidades actuales y a los nuevos retos que plantea la enfermedad de Alzheimer.

En los últimos años hemos impulsado cambios en nuestra dinámica asistencial para mejorar la atención de las personas que se encuentran en fases leves o iniciales de la enfermedad. En este sentido, hemos tratado de ordenar y homogeneizar el proceso diagnóstico y reforzado la colaboración con Atención Primaria, facilitando la valoración especializada de los pacientes con deterioro cognitivo incipiente. Este trabajo adquiere especial relevancia ante la incorporación progresiva de nuevas herramientas diagnósticas, como los biomarcadores plasmáticos, y de nuevos tratamientos dirigidos a la enfermedad de Alzheimer” señalan desde esta Unidad.

La UDC también participa en proyectos de investigación y cohortes internacionales centrados en las enfermedades neurodegenerativas, incluyendo formas genéticas de demencia como la demencia frontotemporal asociada a mutaciones en el gen de la progranulina. Asimismo, proporciona apoyo y soporte diagnóstico al Servicio de Neurología del hospital. Esta vocación investigadora se articula en estrecha alianza e integración con el Grupo de Enfermedades Neurodegenerativas del Instituto de Investigación Sanitaria (IIS) Biogipuzkoa, donde se canaliza el grueso de la actividad traslacional. En este marco conjunto, resaltan que “lideramos un proyecto pionero centrado en la identificación de nuevos mecanismos patológicos que permitan diseñar terapias innovadoras y efectivas, más concretamente está en desarrollo el diseño y testado de nuevos compuestos frente a la propagación patológica de la enfermedad, que si bien no supondría una cura, sí podría significar un bloqueo efectivo frente al avance de estas enfermedades, provocando su cronificación y una mejoría muy significativa de la calidad de vida de los y las pacientes y de sus familias”. Esta estrategia es una prioridad clínica y traslacional, compartida en la práctica clínica de la unidad y el laboratorio del IIS Biogipuzkoa.

Asimismo, junto a la asistencia y la investigación, los equipos consideran fundamental acompañar a las familias y es por ello que indican “una de las iniciativas de la que nos sentimos especialmente orgullosos son los talleres de formación e información dirigidos a cuidadores de personas con demencia”. En estos talleres se aborda el proceso diagnóstico y evolutivo de la enfermedad, las alteraciones conductuales, la pérdida progresiva de autonomía y los recursos sociales disponibles, creando además un espacio de diálogo en el que compartir dudas, experiencias y estrategias para afrontar la enfermedad.

Finalmente señalan que “nuestro objetivo es seguir mejorando la atención a las personas con deterioro cognitivo y demencia desde todos los ámbitos: asistencial, investigador y de acompañamiento a pacientes y familias. Queremos que nuestra unidad esté preparada para los cambios que traerán los próximos años y, sobre todo, seguir aprendiendo junto a las personas que conviven cada día con esta enfermedad”.