El grupo Infecciones de Transmisión Sexual del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa, ha realizado un estudio de cribado por infección de Chlamydia trachomatis en mujeres jóvenes sexualmente activas que acuden a la consulta de Matrona/Ginecología por cualquier motivo. Las y los investigadores Amaia Cuñado, Maitane Arrastia y Luis Piñeiro, junto a profesionales del Hospital de Mendaro, han realizado este trabajo y los resultados se han publicado en la revista científica Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica.
Chlamydia trachomatis (CT) es la principal causa bacteriana de infecciones de transmisión sexual (ITS). Debido a cambios sociales y conductuales, su incidencia (casos nuevos) ha aumentado en los últimos años, especialmente en mujeres jóvenes. La infección puede ser inicialmente asintomática en más del 70% de los casos, por lo que al no ser detectada y no tratarse, puede transmitirse entre la población sexualmente activa. La infección puede ascender por el tracto genitourinario de las mujeres, y ocasionar con el tiempo consecuencias graves en su salud sexual y reproductiva: salpingitis (inflamación de las trompas de Falopio), enfermedad inflamatoria pélvica, dolor pélvico crónico, infertilidad, complicaciones gestacionales y transmisión vertical al recién nacido.
Las principales guías internacionales recomiendan realizar un cribado de la infección por CT en gestantes, y anualmente en mujeres menores de 25 años, para detectar la infección asintomática y poder tratarla antes de ocasionar posibles secuelas. Para valorar implementar esta estrategia preventiva, es necesario realizar estudios de prevalencia (la proporción de personas que tienen una enfermedad) locales previos, ya que para considerar efectivo desde un punto de vista de coste el cribado en este tipo de infecciones la prevalencia debe ser >1-3% y la cobertura/adherencia (personas que participan en el cribado) de la población diana >70%.
En Gipuzkoa, tras un estudio previo de prevalencia, desde 2016 se realiza un cribado gestacional de la infección por CT en mujeres menores de 30 años en el control del primer trimestre de embarazo, que detecta anualmente un 3-4% de casos positivos y que alcanza una cobertura >80%.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, se planteó este nuevo estudio con el objetivo de analizar la prevalencia de la infección por CT en mujeres jóvenes no gestantes de la comarca Debabarrena y sus características clínico-epidemiológicas.
Para ello, y durante cuatro años, se ofreció un cribado de infección por CT a mujeres de 18-35 años que acudieron a la consulta de Matrona/Ginecología del Hospital de Mendaro (Gipuzkoa) por cualquier motivo. Tras su consentimiento, se rellenó una encuesta clínico-epidemiológica y se obtuvo una muestra genital que fue analizada en el Servicio de Microbiología para detectar CT con una técnica comercial de PCR. En los casos positivos, se citó a las mujeres en la consulta de ITS de Medicina Interna/Enfermedades Infecciosas para explicar el resultado, realizar una anamnesis completa (entrevista clínica para recopilar toda la información médica relevante), obtener nuevas muestras para completar el estudio de otras posibles ITS, prescribir el tratamiento, recomendar el estudio de sus parejas y realizar el control de seguimiento.
En total, en el estudio participaron 558 mujeres (412 de 18-25 años, 60 de 26-30 años y 86 de 31-35 años), que representaron un ~9% de la población de mujeres de esa edad atendidas por el hospital y >90% de las mujeres a las que se les ofreció participar. De ellas, un ~15% presentaron algún síntoma de ITS. La prevalencia global de infección fue 7,3%: 9,0% en las de 18-25 años, 5,0% en las de 26-30 años y 1,2% en las mayores de esa edad. La infección fue más prevalente a menor edad, en mujeres con síntomas de ITS, mayor número de contactos sexuales y empleo irregular del preservativo.
Por lo tanto, los resultados de este estudio resaltan la necesidad de reforzar la educación sexual e implementar programas de cribado para prevenir y controlar la infección por CT en mujeres jóvenes (menores de 25 o hasta 30 años, según prevalencia local). También muestran cómo un cribado oportunista de la infección por CT en mujeres menores de 25-30 años que acudan a una consulta de Matrona/Ginecología por cualquier motivo, resulta una buena media preventiva para controlar el incremento en la incidencia de ITS, como alternativa o en combinación a programas poblacionales que alcancen una alta adherencia en esta población y garanticen su coste-efectividad para reducir sus potenciales consecuencias en la salud. Así, este trabajo puede tener un doble impacto en las pacientes. Por un lado, el control de las ITS y el efecto pedagógico en la concienciación de la importancia de sus posibles consecuencias. Por otro lado, la percepción de calidad asistencial y prevención en la salud de las mujeres.
El grupo de investigación destaca que “publicar los resultados de este trabajo permite visualizar iniciativas investigadoras de colaboración y sinergia entre diferentes profesionales de la salud (Medicina Interna/Enfermedades Infecciosas, Ginecología, Enfermería/Matronas, Microbiología, Epidemiología y Salud Pública), que describen la situación epidemiológica de las ITS en nuestro entorno y que justifican la implementación en la rutina asistencial de las medidas estudiadas que resultan coste-efectivas. Todo ello nos anima a continuar explorando nuevas estrategias preventivas en ITS que puedan ampliar el alcance a la población con mayor exposición”.
Este estudio se realizó con autorización y financiación obtenida a través de la Convocatoria de Proyectos “Botton up” (código 17BU701) de Osakidetza.





