El 26 de marzo se celebra el día Mundial de la prevención del Cáncer de Cuello Uterino, para señalar la importancia de la prevención en este tipo de cáncer. Biogipuzkoa cuenta con el Grupo de Obstetricia y Ginecología, dirigido por Irene Diez Itza, en el que se investiga esta tipología oncológica.

 

Como nos contaba el año pasado David del Valle Peña, durante la creación y puesta en marcha del programa de cribado poblacional de cáncer de cérvix, se han ido detectando diferentes áreas de mejora en las cuáles se han impulsado distintos trabajos de investigación.

 

Uno de estos ámbitos se centra en la detección del virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo. Por un lado, se está analizando el riesgo acumulado a 5-6 años de lesiones premalignas del test de detección de VPH-ar basado en el RNA mensajero. Por otro lado, se están desarrollando estrategias para disminuir el impacto emocional de un resultado positivo, a través de la creación de videos informativos o la formación en herramientas comunicativas al personal sanitario. Recientemente, este equipo ha sido premiado por un estudio que han realizado a través de la convocatoria Bottom-Up del Instituto Bioguipuzkoa, en el que analizaban las causas de no participación de las mujeres invitadas por el Programa de Cribado de Cáncer de Cérvix.

 

Este equipo también participa en diferentes líneas de investigación, en colaboración con la coordinación del Programa de Cribado de Cáncer de Cérvix y con la Unidad de Cribado de Cérvix unificada, ubicada en el Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario Donostia. Entre ellas se incluyen el análisis de los cambios en la distribución de genotipos de VPH de alto riesgo en la población vacunada frente al VPH, así como la auditoría de los casos de cáncer de cérvix según la vía o contexto de su diagnóstico. Estos estudios tienen como objetivo identificar posibles áreas de mejora en el programa y contribuir a optimizar el diagnóstico precoz y el pronóstico de la enfermedad.

 

Este año 2026, como novedad, se comenzará con un proyecto piloto para la realización de la Autotoma del VPH por las propias mujeres. Este piloto comenzará antes de verano en las OSIs Donostialdea y Tolosaldea, contando con la participación de miembros del equipo de investigación del Biogipuzkoa, y estará dirigido a mujeres que fueron invitadas hace 1 año y no participaron. Tras su evaluación, se valorará la extensión al resto de Euskadi.

 

Como reconocían desde el grupo, “la sensación de que nuestro esfuerzo está consiguiendo llevar el cribado de cérvix a más mujeres, y que éstas se sientan más comprendidas y menos estigmatizadas ante un resultado alterado, es sin duda el sentimiento que nos hace seguir luchando por este proyecto. Durante estos años hemos trabajado en equipo entre las coordinadoras del cribado de cérvix, ginecólogos y ginecólogas, matronas y patólogos y patólogas, aprendiendo mutuamente, compartiendo experiencias y apoyándonos cuando los proyectos se hacían más difíciles. Esta parte humana de la investigación es fundamental y enormemente gratificante

 

Esperamos poder compartir nuevos avances en la mejora de este cáncer en los próximos años.