Cada 19 de mayo se celebra el día Mundial de Enfermedad Inflamatoria Intestinal, para, entre otras razones, generar conciencia sobre los desafíos a los que se enfrentan los pacientes. El Hospital Universitario Donostia cuenta con la Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) que está acreditada con excelencia por GETECCU (Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa), lo que certifica la máxima calidad asistencial. Creada en 2014, atiende a más de 1000 pacientes con un enfoque multidisciplinar y personalizado.

La Unidad Clínica, liderada por Horacio Alonso colabora con el Grupo de Enfermedades Gastrointestinales del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa, liderado por el Dr. Luis Bujanda, y ambos participan en diferentes líneas de investigación en esta enfermedad a través del proyecto ENEIDA (Estudio Nacional en EII sobre Determinantes Genéticos y Ambientales). ENEIDA es un registro multicéntrico creado en 2005 para recoger datos clínicos y muestras biológicas, constituyendo una herramienta clave para la investigación en España de esta enfermedad.

 

El año pasado nos explicaron que estas líneas de investigación sirven para conocer mejor esta enfermedad y, así, mejorar su tratamiento. Entre otros, buscan qué factores pueden ser útiles para pronosticar la respuesta a los fármacos y de las consecuencias de estos tratamientos a largo plazo, el posible efecto de estos fármacos en el embarazo, analizan qué factores ambientales y dietéticos condicionan la aparición de la enfermedad, así como para prever la evolución de la enfermedad en los pacientes a largo plazo. Además, buscan nuevos biomarcadores que sirvan para mejorar el diagnóstico y para diferenciar la Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa, que son los dos mayores subtipos de la enfermedad.

Dando continuidad al trabajo realizado, durante este año el grupo ha publicado varios artículos en revistas científicas internacionales en los que se analizan diversos aspectos de la enfermedad inflamatoria intestinal.

 

Desde el grupo nos reconocen que “teniendo en cuenta que las líneas de investigación que estamos desarrollando tienen como objetivo mejorar el diagnóstico y el manejo de la enfermedad, es una gran satisfacción personal contribuir de esta modesta manera a mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedad inflamatoria intestinal”. Así, esperan que “en el caso de la respuesta a los tratamientos y qué efecto pueden tener a largo plazo, al conocer los factores que sirven para predecir ambos, se puede dar el tratamiento más adecuado para cada paciente lo antes posible. Esto puede permitir disminuir los brotes de la enfermedad y, por lo tanto, mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedad inflamatoria intestinal”.

 

Esperamos en los próximos años poder contar nuevos avances en el conocimiento de esta enfermedad.