El Palacio Miramar de Donostia ha acogido la entrega de los reconocimientos de Ikerbasque a tres mujeres que desarrollan su labor investigadora en Euskadi. El objetivo de la iniciativa es visibilizar la labor de las mujeres investigadoras de Euskadi, y subrayar su contribución científica.
María Muñoz Caffarel, investigadora Ikerbasque Research Associate y Corresponsable del Grupo de Cáncer de Mama e IPAC del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa ha recogido el premio en la categoría de Liderazgo científico, que la reconoce como una investigadora líder en su ámbito de investigación. Junto con María, Elena Palomo del CIC energiGUNE, y Danila Merino de Polymat han sido reconocidas a su vez como Referente de referentes en el caso de Elena, en reconocimiento a toda una carrera investigadora y como Talento emergente en el caso de Danila.
Este año, la Comisión evaluadora ha centrado su debate en una selección final de 21 investigadoras en los tres niveles anteriormente citados y ha destacado el gran nivel científico de las investigadoras en las tres categorías lo que refleja, en palabras de la comisión, el gran potencial de la ciencia realizada en Euskadi por las mujeres investigadoras.
En el caso de María Caffarel, la Comisión ha destacado su liderazgo en su línea de investigación, el gran trabajo de divulgación de la ciencia y su capacidad de tejer redes y alianzas.
María, ante todo, se siente profundamente agradecida por este reconocimiento y así lo ha querido transmitir en su intervención. En la primera parte, que lo ha realizado en euskera, idioma que está aprendiendo, ha mostrado su alegría y agradecimiento. Ha explicado su trayectoria en la Universidad Complutense, Cambridge, hasta llegar a Biogipuzkoa, destacando que lleva 10 años siendo donostiarra, y agradeciendo a su irakasle de euskera que le ayudase con esta parte del discurso.
Posteriormente, ha querido transmitir dos grandes ideas a las personas allí presentes.
Por un lado, ha defendido que tiene el trabajo más bonito del mundo. Un trabajo en el que se paga por estudiar, aprender, hacer preguntas y responderlas, y que eso es un lujo. Ha destacado que es maravilloso tener la libertad de satisfacer la curiosidad y que cada día sea distinto como, por ejemplo, este mismo día donde después de recibir este premio tenía un viaje para acudir a un encuentro con otras y otros investigadores en Oviedo. Aunque ha reconocido que es un trabajo exigente, que tiene dificultades como pueden tener otros trabajos o que las condiciones son mejorables, ha remarcado que se compensa por el sentido de propósito y vocación social de este oficio, ya que contribuye al bien de la sociedad. Por ello, ha agradecido a sus profesores del instituto que le transmitiesen esa importancia social de la ciencia.
Por otro lado, ha destacado que la ciencia se hace en equipo, con personas. Así, ha explicado que ente reconocimiento le acompañaban Ander (Urruticoechea), Uxue (Alvarez), Sara (Manzano), Andrea (Abaurrea) e Irati (Garmendia), miembros de su grupo, y que el resto no ha podido acudir porque estaban realizando un experimento importante. Para realizar ese experimento, que servirá para conocer mejor la comunicación de los tumores, es necesario que varias personas trabajen en equipo, y se fueron presentando voluntarias y voluntarios para ello. Ha añadido que este trabajo en equipo va más allá de la relación en el laboratorio y que también es muy importante colaborar con investigadores de otros lugares para aprender y llegar a hacer experimentos que de otra manera no sería posible.
Por último, María ha agradecido a sus abuelos y a sus padres, especialmente a su madre que estaba presente, por apoyarla a hacer lo que quería hacer; a sus hermanos; a David, por acompañarla a todas partes; a Carmen y Lucía, por hacer que la vida sea bonita; sus compañeras y compañeros de grupo; y a Biogipuzkoa, representado por la Itziar Vergara (Directora Científica), por ser un sitio en el que trabaja a gusto. Ha cerrado su intervención emocionada dando las gracias a las pacientes, por la implicación que muestran en los proyectos de investigación y recordando que, al final, el trabajo que hace es por y para ellas.
El acto ha estado presidido por el consejero de Ciencia, Universidades e Innovación y presidente de Ikerbasque, Juan Ignacio Pérez Iglesias, acompañado de la directora de Política Científica del Departamento de Ciencia, Universidades e Innovación Amaia Esquisabel y el director científico de Ikerbasque Fernando Cossio, y ha contado también con la presencia de responsables de los centros de investigación en los que trabajan las científicas reconocidas.
En su intervención, el consejero ha destacado que el objetivo no es solo garantizar que las mujeres investigadoras cuenten con los mismos derechos y oportunidades que sus colegas, sino también lograr que alcancen el mismo nivel de visibilidad y reconocimiento por su contribución a la ciencia. “Mientras esa igualdad no sea una realidad”, ha subrayado, “Ikerbasque y el conjunto de las instituciones del ámbito científico debemos seguir impulsando actos de reconocimiento específicos como este, que visibilizan el talento femenino y contribuyen a corregir los desequilibrios históricos que aún persisten en el sistema”.





