Pablo Iruzubieta Agudo, adjunto interino del Hospital Universitario Donostia e investigador en el grupo de investigación de Enfermedades Neuromusculares del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa, ha sido el ganador del Premio Sanitas MIR 2023. Esta es la edición número 27 del certamen que, un año más, reconocen el trabajo, la formación y la labor investigadora de estos especialistas, así como la calidad formativa de los centros en los que realizan su residencia.

Pablo Iruzubieta Agudo, que ahora trabaja en el Servicio de Neurología del Hospital Universitario Donostia (HUD), estudió en la Universidad de Zaragoza. De las aulas accedió al puesto de MIR en el HUD en el servicio en el que ahora trabaja, donde finalizó su estancia como mejor residente. De forma paralela a su residencia, inició su trayectoria investigadora en el Área de Neurociencias de Biogipuzkoa.

Recordemos, asimismo, que al finalizar su residencia, fue uno de los tres premiados en la primera edición de los Premios Residente Investigador en Medicina Traslacional otorgados por Biogipuzkoa y que tienen como objetivo reconocer la labor investigadora desarrollada por los y las médicos residentes que finalizan su formación en las distintas OSIs de Gipuzkoa.

Pablo nos ha hecho un hueco para hablar de este premio que han conseguido.

 

¿Cuál ha sido tu trayectoria hasta conseguir este premio?

Siempre he querido compaginar investigación con asistencia clínica. Ya durante la carrera, en la Universidad de Zaragoza, me interesaron mucho las asignaturas “básicas” de biología celular y neurociencias y, de hecho, estuve durante la carrera trabajando en el laboratorio de mi profesora de biología celular. Posteriormente, en la residencia, también he intentado, en la medida de lo posible, compaginar asistencia e investigación de una manera relativamente satisfactoria.

¿Qué supone para ti la concesión de este premio?

Es sin duda un reconocimiento a toda mi etapa de residente e incluso de estudiante de Medicina. No creo que uno deba trabajar por conseguir premios, pero cuando se reciben hacen ilusión y estoy muy agradecido a la Fundación Sanitas por haberme seleccionado, pero también a toda la gente que ha contribuido a formarme todos estos años, desde la facultad de Medicina de Zaragoza hasta el servicio de Neurología del Hospital Donostia (incluidos residentes, tutores y el jefe de servicio) y también a todos los investigadores con los que he tenido la suerte de trabajar en Biogipuzkoa.

¿Qué te ha aportado hacer tu residencia en el Hospital Universitario Donostia? ¿en qué ámbitos has trabajado – tanto en asistencial como en investigación?

Cuando hice el MIR me recorrí media España buscando hospitales. Tenía claras dos cosas: que quería hacer neurología y que quería aprovechar mi residencia para formarme en clínica, pero también para hacer investigación traslacional. En muchos hospitales me miraban como si fuera un marciano cuando les preguntaba si había opción de hacer investigación de laboratorio. Entonces conocí a Adolfo López de Munain, vine a ver el Hospital Universitario Donostia y vi que en el servicio de Neurología había mucha tradición, medios e ideas para poder investigar y me convenció. Y la verdad es que me alegro mucho de haber tomado esa decisión. En general hay muy pocos hospitales en España donde la investigación esté tan accesible y puedas tener una formación tan completa a nivel clínico y a nivel científico y he podido conocer a mucha gente muy buena tanto a nivel profesional como personal.

En general durante la residencia he rotado por todos los ámbitos de la Neurología, pero es verdad que me han interesado especialmente las enfermedades neurológicas de base genética (distrofias musculares, ataxias, cavernomatosis familiar…) y he participado en proyectos de investigación fundamentalmente relacionados con este tipo de enfermedades.

¿Animarías a otros MIR a participar en investigación?

Sin duda. Creo que la investigación no debe ser una obligación, pero sí creo que todos los residentes deberían tener la opción de ver en qué consiste y si les gusta o no. Si les gusta, yo les animo enormemente a intentar compaginar la actividad formativa y asistencial con la investigación. Es verdad que no es fácil, requiere trabajo y la residencia está pensada y organizada para tener una formación clínica y no para investigar, pero existen formas de meterse en investigación si uno quiere, con un grado de compromiso variable y aporta muchas cosas al día a día asistencial.

¿Cuáles son tus planes de futuro? ¿Dónde te ves desarrollando tu actividad?

Mi idea es irme fuera a seguir aprendiendo y formándome, seguramente con un fellowship. Posteriormente no descarto para nada volver, aunque mi plan ideal es dedicar 50% de mi actividad a la asistencia y 50% a la investigación y eso, tal y cómo funciona actualmente el sistema, no es fácil.

 

Adolfo López de Munain, responsable del Área de Neurociencias en el IIS Biogipuzkoa señala que “se trata de un reconocimiento de las cualidades personales de un residente que fue excepcional, que lo está siendo como adjunto interino y que espero algún día pueda, si es su deseo, reincorporarse a nuestro Hospital tras una estancia en Canada que empezará el próximo mes de junio. Es un motivo de orgullo para nuestro Servicio y para el Hospital y un ejemplo para futuros residentes”.

 

¡Enhorabuena Pablo!