Aproximadamente un 5% de la población toma diariamente anticoagulantes para la prevención de trombosis o embolismos, este porcentaje se incrementa a un 9% en los mayores de 65 años.
Es bien conocido como la utilización de aspirina, otros antiagregantes o los antiinflamatorios incrementan el riesgo de sangrado digestivo. Por otro lado se está incrementando el riesgo de sangrado digestivo del intestino delgado y el colon, y disminuyendo el del estómago y duodeno. Es menos conocido el impacto de los anticoagulantes orales en el tracto digestivo.
Recientemente el Dr. Bujanda, responsable del Grupo de Investigación de enfermedades gastrointestinales del IIS Biodonostia y profesor de la Universidad del País Vasco y la Dra. Aranguren, del Servicio de Farmacia del Hospital Universitario de Donostia, han colaborado en un estudio de casos y controles coordinado por el Dr. Lanas de Zaragoza, Director Científico del IIS Aragón, en el que han analizado si estos fármacos incrementan el riesgo de sangrado digestivo. Para ello se incluyeron 978 pacientes consecutivos que ingresaron por hemorragia digestiva y que se confirmó la hemorragia por endoscopia u otros procedimientos diagnósticos. 1.008 individuos no hospitalizados con una edad similar fueron incluidos como controles.
Se observó cómo los anticoagulantes orales incrementaban hasta 4 veces el riesgo de hemorragia digestiva. El riesgo de sangrado en los pacientes que utilizaban aspirina a bajas dosis era el doble que para el grupo de controles. Los inhibidores de la bomba de protones, como el Omeprazol o similares protegían del sangrado digestivo en el estómago y duodeno pero no en el colon. Un 30% de personas mayores de 50 años consumían inhibidores de la bomba de protones, como el omeprazol o similares.
Esta investigación ha sido publicada en la prestigiosa revista Clinical Gastroenterology and Hepatology.





