Esta semana se ha celebrado el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, una fecha que instauró la ONU para concienciar del papel que juegan la creatividad y la innovación en el desarrollo humano. Aprovechando esta conmemoración, hemos acudido a las y los compañeros de la Unidad de Apoyo a la Innovación (UAI) para conocer la labor que se realizan en innovación en Biogipuzkoa.

 

¿Qué servicios ofrece la Unidad de Apoyo a la Innovación a la investigación en salud y traslacional?

Lo que nos hace diferentes es el punto de partida: no esperamos a que lleguen proyectos, sino que identificamos activamente las necesidades clínicas y sanitarias que aún no tienen respuesta en el sistema de salud, y desde ahí articulamos proyectos e iniciativas de innovación conectando las capacidades del sistema sanitario con quienes pueden desarrollar soluciones. Pero el flujo también funciona al revés: empresas que buscan soluciones se acercan a nosotros, y nosotros conectamos esa demanda con el conocimiento y la experiencia clínica disponibles en el sistema.

A partir de ahí, la UAI trabaja en tres áreas: innovación tecnológica, innovación abierta (incluyendo la compra pública de innovación) y ciencia de datos y digitalización. Todo con soporte en valorización, transferencia y asesoramiento legal, y con la medición de impacto como horizonte. Para proyectos que requieren capacidades técnicas especializadas contamos además con un consorcio de centros de referencia: Vicomtech, Tekniker, Tecnalia, DIPC y Cidetec.

 

¿Qué beneficios ofrecen estos servicios a la actividad asistencial?

El objetivo final siempre es mejorar la salud de las personas. Cuando partimos de una necesidad real del sistema sanitario (sea cual sea su procedencia) la innovación que se genera tiene muchas más probabilidades de acabar siendo útil: una nueva herramienta diagnóstica, un dispositivo médico, una solución basada en datos o una mejora organizativa que llega de verdad a los profesionales y a los pacientes. La UAI facilita que ese recorrido ocurra, poniendo en valor las capacidades del sistema sanitario y reduciendo las barreras que habitualmente frenan la transferencia del conocimiento hacia aplicaciones concretas. Y al fomentar la colaboración con la industria, se generan recursos que permiten sostener y ampliar la propia actividad investigadora e innovadora del sistema.

 

Realizáis varias actividades para dar a conocer estos beneficios y servicios. Entre ellas, un Curso de Verano de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) este año. ¿Qué nos podéis contar sobre este curso para animar a la gente a que se inscriba?

“PLEAMAR: La ola transformadora de la innovación en salud” es el curso de verano que organizamos junto a la EHU, los días 7 y 8 de julio en Donostia y en el que estamos poniendo muchísimo cariño. Es una oportunidad única para estar en el mismo espacio que las personas que están liderando la transformación del sistema sanitario en Euskadi, en España y en Europa. En dos jornadas intensas abordaremos desde las grandes tendencias en innovación sanitaria hasta temas muy concretos como el uso del dato clínico, la computación cuántica aplicada a la salud, o la cooperación interregional como palanca de cambio. Habrá ponentes de primer nivel y un formato que combina conferencias con mesas de debate. Si trabajas en investigación, en gestión sanitaria o en innovación y quieres entender hacia dónde va el sector, este es el sitio.