Irene Olaizola Rebe, investigadora del grupo de Enfermedades Hepáticas de nuestro Instituto, ha obtenido una prestigiosa beca Marie Skłodowska-Curie. Hemos acudido a ella para, en primer lugar, felicitarla por este gran logro, desearle el mejor de los futuros y para saber más sobre sus próximos pasos en su carrera científica.

 

¿Qué destacarías de tu trayectoria, que te ha llevado a conseguir la Marie Skłodowska-Curie?

Si tuviera que destacar algo de mi trayectoria sería la constancia y la perseverancia. La investigación es un camino largo y exigente, con muchos retos, y llegar hasta aquí ha sido, sobre todo, fruto de mucho trabajo y de no rendirme cuando las cosas se complicaban. También han sido fundamentales las ganas de seguir aprendiendo, el deseo de mejorar y no conformarme, así como apostar por nuevas etapas y entornos científicos distintos, que me han permitido ganar confianza en mi propio criterio y crecer como investigadora. Pero, por encima de todo, destacaría la ilusión por contribuir, a través de la investigación, a mejorar la vida de las y los pacientes. Ha sido igualmente clave el apoyo de mis mentores, especialmente el Prof. Bañales y el Prof. Cossío, que me han acompañado, guiado y apoyado en cada etapa de mi desarrollo científico y profesional. A nivel personal, el respaldo incondicional de mi familia me ha dado la confianza necesaria para seguir adelante y, por supuesto, mis compañeros y compañeras de trabajo han sido una parte imprescindible del día a día del laboratorio, con quienes he aprendido y compartido este camino.

 

¿En qué línea de investigación vas a trabajar gracias a la Marie Skłodowska-Curie? ¿Dónde vas a desarrollar tu trabajo?

La prestigiosa beca postdoctoral Marie Skłodowska-Curie me va a permitir continuar con mi carrera científica en el extranjero, concretamente en el grupo de la Prof. Ana Lleo, en Humanitas Research University de Milán (Italia), un entorno internacional de referencia en investigación biomédica. Allí, mi trabajo se centrará en el colangiocarcinoma, un cáncer de las vías biliares, con el objetivo de entender por qué algunos pacientes muestran respuesta prolongada a la quimioterapia mientras que otros desarrollan rápidamente resistencia al tratamiento. Para ello, analizaremos en tumores de pacientes, con mayor detalle, las distintas subpoblaciones de células tumorales e intentaremos identificar características específicas que permitan predecir mejor la respuesta a las terapias. Con este enfoque, buscamos contribuir a una medicina más personalizada y abrir la puerta al desarrollo de nuevas estrategias de tratamiento que, en el futuro, puedan mejorar las opciones terapéuticas para los pacientes.

 

¿Qué se siente al recibir un reconocimiento como este?

Obtener la beca Marie Skłodowska-Curie es una enorme alegría y, aunque a veces todavía me cuesta creérmelo, supone una recompensa a todo el trabajo realizado durante tantos años y un punto clave en mi carrera científica. Recuerdo que, cuando recibí la noticia, sentí que todo el esfuerzo había merecido la pena y no pude evitar pensar en la investigadora que empezó hace unos años y que nunca imaginó llegar hasta aquí. También fue inevitable acordarme de todas las personas que me han acompañado y apoyado durante el camino, tanto en lo profesional como en lo personal. Lo vivo también como una gran responsabilidad, ya que no solo me permite desarrollar un proyecto ambicioso e innovador, sino también avanzar hacia una línea de investigación propia que espero consolidar en los próximos años. A nivel personal, es un impulso para seguir adelante y la confirmación de que, pese a las dificultades, no rendirse merece la pena.