Nuestra compañera Irene Santos ha obtenido una prestigiosa ayuda Marie Skłodowska-Curie, gracias a la cual realizará el proyecto NeuroEDIT. Para celebrar esta magnífica noticia con Irene, hemos querido saber de primera mano sus impresiones.

¿Qué destacarías de tu trayectoria que te ha permitido obtener una Marie Skłodowska-Curie?

Diría que la perseverancia y ser un poco cabezota me han traído hasta aquí. Desde que defendí la tesis en 2021 he querido seguir haciendo ciencia en academia a pesar de que no es el camino más fácil, al menos a priori. Me fui a hacer mi primer postdoc a la Universidad de Oslo en el grupo del Prof Jens Pahnke, lo que creo que me enseñó a valerme por mi misma a nivel científico y comenzar a tomar decisiones más independientes. Posteriormente, y tras un periodo de duda quise volver y retomar lazos con la ciencia en casa, y ahí fue cuando me topé con Lorea Blázquez y el NeuroRNA Lab. Ella ha sabido sacarme de mi zona de confort y animarme a hacer un ejercicio de brainstorming que, en otra situación jamás me hubiese planteado. Es por eso que dejar mi postdoc en Oslo y empezar de cero en un grupo con un tema novedoso, con personas muy comprometidas y preparadas como son todos mis compañeros, ha sido clave para poder sentirme cómoda y saber que podía llevar a cabo NeuroEDIT.

¿Qué proyecto vas a desarrollar gracias a esta ayuda?

NeuroEDIT es un proyecto de ciencia básica dentro del panel de Life Sciences (ciencias de la vida) cuyo fin último es ahondar en los mecanismos asociados al grupo de patologías conocidas como proteinopatías TDP-43 entre las que caben destacar la ELA o la demencia frontotemporal (DFT).  Me centraré en investigar el RNA-editing, un mecanismo de modificación postranscripcional del RNA llevado a cabo por la familia de enzimas ADAR. La hipótesis de NeuroEDIT es que la regulación del RNA-editing en el sistema nervioso central impulsada por las enzimas ADAR2/3 es relevante en el proceso neurodegenerativo asociado a la ELA y la DFT. Esta regulación tiene lugar a través del control directo que ejerce TDP-43 sobre la expresión, el procesamiento del ARN y la localización celular de las enzimas ADAR que pueden producir cambios en el editoma de las neuronas y con ellos alteraciones en vías imprescindibles para su supervivencia. Teniendo en cuenta estos cambios, diseñaré estrategias de ARN antisentido para corregir los cambios más relevantes en el editoma, lo que servirá como punto de partida para el desarrollo de enfoques terapéuticos basados en el ARN en el contexto de la ELA y la DFT.

¿Qué se siente al recibir este reconocimiento?

Teniendo en cuenta que a veces todavía me cuesta creérmelo (supongo que el síndrome de la imposta me persigue como a muchas otras científicas), el haber obtenido esta ayuda supone un punto clave en mi carrera científica. No solo porque vaya a tener la oportunidad de realizar un proyecto muy ambicioso e innovador, sino también porque supone el inicio de una línea de investigación propia que espero sea la semilla de algo más grande en futuro no muy lejano. A nivel personal, y pensando en la Irene de hace unos años, quiero creer que es un impulso y, a pesar de que ha habido muchos baches en el camino y ganas de dejarlo todo, ha valido la pena llegar hasta aquí.