El 29 de octubre se celebra el Día Mundial del Ictus, un día en el que se realizan diversas actividades concienciar sobre la importancia de la prevención y el tratamiento de esta enfermedad. En nuestro Instituto, esta enfermedad es investigada por el grupo Ictus, dirigido por Patricia de la Riva e Ileana Quiñones. Además, hoy, en este contexto, celebrarán un evento en el Hospital Universitario Donostia bajo el título “No le eches sal al ictus”.

En una ocasión anterior, el grupo nos contó que es un grupo asociado a la Unidad de Ictus del Hospital Donostia, que tienen contacto directo con pacientes con ictus y que investigan todas las fases de la enfermedad. Así, tienen abiertas líneas de investigación sobre entender los motivos por los que algunas y algunos pacientes responden mejor a los tratamientos, mejorar la capacidad de detectar la causa de ictus, aumentar la seguridad de los tratamientos, permitir la detección y el tratamiento del impacto psicoafectivo en las personas con ictus y su entorno, o entender los mecanismos que explican la evolución de la enfermedad mediante técnicas avanzadas de neuroimagen.

Entre los trabajos publicados este año, se encuentran el estudio sobre qué factores influyen en un peor pronóstico del ictus tratado con trombectomía, asociado a la edad o la recopilación de información científica que hicieron sobre la participación de la vía del óxido nítrico/endotelio en el ictus, la respuesta a las terapias de recanalización y los enfoques terapéuticos. Además, explicaron a las y los compañeros del Instituto los avances de sus líneas de investigación en las charlas “Protocolo de cribado de complicaciones inguinales mediante ultrasonografía en pacientes con ictus sometidos a procedimiento endovascular” (Arantza López de Turiso) y “Protocolo de evaluación cardiológica integral en pacientes con ictus isquémico de etiología indeterminada: implantación y análisis de resultados.” (Patricia de la Riva), en los seminarios de los viernes del Instituto.

Como destacan desde el grupo “Consideramos que la investigación nos permite mejorar la calidad asistencial que ofrecemos a nuestros y nuestras pacientes de una forma muy directa. Los proyectos nacen de nuestro contacto con el y la paciente y los resultados de los mismos tienen un impacto directo ya que adaptamos nuestros protocolos a dichos resultados.” Esperamos que el grupo siga su labor de investigación en el ictus y que podamos seguir compartiendo los avances que realicen.