Investigadores del grupo Patología Respiratoria y Pleural del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa, han comparado dos tipos de tratamiento quirúrgico para tumores pulmonares de menos de 2 cm, uno más agresivo y otro más conservador, para ver el efecto a largo plazo. Iker Lopez, Borja Aguinagalde, Arantza Fernandez-Monge y Jon A. Lizarbe, pertenecientes a dicho grupo han publicado los resultados del trabajo realizado en la revista científica internacional Journal of Clinical Medicine.
En el tratamiento quirúrgico del cáncer de pulmón, la extirpación de un lóbulo completo era la resección mínima recomendada en caso de no haber problemas en el paciente que la contraindicaran. En los últimos años, ha ido aumentando el interés en la posibilidad de realizar resecciones menores para tratar los tumores primarios de pulmón, a raíz de diversos estudios observacionales publicados. El impulso definitivo fue la publicación de dos ensayos clínicos aleatorizados en 2022 y 2023 desarrollados en Japón y Estados Unidos, en los que se observaron buenos resultados a largo plazo con la resección pulmonar sublobar en tumores menores de 2 cm. Por lo tanto, el objetivo de este estudio fue evaluar los resultados de la segmentectomía (extirpación de una parte del lóbulo) frente a la lobectomía (extirpación del lóbulo completo), en el tratamiento quirúrgico del cáncer de pulmón en cuanto a supervivencia y recurrencia del tumor, teniendo en cuenta la práctica clínica habitual en nuestro entorno.
Para ello, las y los investigadores aprovecharon la base de datos multicéntrica del Grupo Español de Cirugía Torácica Video-asistida (GEVATS), que cuenta con información de aproximadamente 2.800 pacientes con cáncer de pulmón tratados mediante resección pulmonar anatómica entre los años 2016 y 2018. El grupo de investigación quiso analizar si los resultados observados en los ensayos clínicos realizados en condiciones muy controladas y con criterios estrictos previamente mencionados, se obtienen también en la práctica clínica habitual de su entorno. De esa base de datos, se seleccionaron aquellas y aquellos pacientes tratados con una extirpación del lóbulo completo o extirpación de una parte del lóbulo, para comparar sus resultados a cinco años, en supervivencia y recurrencia del tumor. Como los casos seleccionados pueden tener características diferentes que pueden distorsionar los resultados al hacer las comparaciones, se utilizaron técnicas estadísticas para emparejar casos con características similares y así poder analizar si el tipo de intervención quirúrgica influye en los resultados a largo plazo.
Tras realizar ese análisis, el grupo de investigadores observó que los resultados de supervivencia a los 5 años y la recurrencia del tumor, son similares en ambas intervenciones quirúrgicas. Realizar una cirugía más conservadora extirpando menos cantidad de tejido pulmonar (extirpación de una parte del lóbulo) no influyó negativamente en los resultados del tratamiento del cáncer de pulmón y esto puede tener beneficios en cuanto a la conservación de capacidad pulmonar del paciente.
Por lo tanto, la conclusión principal es que como se ha observado en los ensayos clínicos de Japón y Estados Unidos antes mencionados, en la práctica clínica habitual fuera de estudios controlados, el tratamiento quirúrgico del cáncer de pulmón en tumores hasta 2 cm se puede realizar con buenos resultados a largo plazo mediante una operación más conservadora sin necesidad de extirpar el lóbulo completo.
Las y los investigadores afirman que “Los datos obtenidos en el estudio, nos aportan confianza para poder tratar a las y los pacientes con cáncer de pulmón con cirugías más conservadoras, sabiendo que esto no va a comprometer los resultados a largo plazo. De esta forma, podremos mantener la eficacia del tratamiento quirúrgico con menos complicaciones y alterando en menor medida su capacidad pulmonar, lo cual es beneficioso para la situación respiratoria del paciente y su condición basal para afrontar futuros problemas médicos.”. Además, reconocen que “Principalmente sentimos tranquilidad al observar que los resultados obtenidos refrendan la práctica quirúrgica que realizamos diariamente. Es imprescindible evaluar periódicamente los resultados que obtenemos con los tratamientos que aplicamos a las y los pacientes y tenemos la obligación de basar nuestra práctica clínica en evidencias científicas y alejarnos de la práctica basada en la rutina o el costumbrismo. Por ello, el observar que los resultados que obtenemos a largo plazo son buenos cuando el daño que realizamos sobre el pulmón es menor, nos da un impulso para seguir por esta línea por el bien de las y los pacientes.”
Por último, el grupo de investigación subraya que “Es necesario mencionar la importancia del trabajo en equipo y los estudios multicéntricos con los que obtener estudios de calidad y conclusiones robustas en beneficio de los pacientes. En este caso, hemos podido realizar el estudio gracias a todos los centros españoles de cirugía torácica que han colaborado en el proyecto del Grupo Español de Cirugía Torácica Video-asistida (GEVATS). Gracias a este proyecto, se ha conseguido una amplia base de datos con muchas variables, algo imposible de conseguir con un solo centro.”





