El Consejo Europeo de Investigación (European Research Council, ERC) ha concedido una ayuda dentro del programa Proof of Concept (prueba de concepto) para probar la aplicación de nanotubos de carbono en lesiones medulares y así desarrollar nuevas herramientas de diagnóstico y terapia. Dentro de esta ayuda, la Dra. Núria Alegret, investigadora Ikerbasque del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa, liderará los estudios preclínicos necesarios para la consecución de los objetivos de este proyecto.
El grupo de investigación del CIC biomaGUNE liderado por el profesor Ikerbasque Maurizio Prato tiene una gran experiencia poniendo en contacto neuronas con nanotubos de carbono. Los nanotubos de carbono son tubos formados por átomos de carbono con un diámetro del orden de los nanómetros (que equivalen a una mil millonésima parte de un metro), proporcionan un soporte artificial que pueda imitar y estimular las conexiones neuronales, ya que las neuronas y estos tubos interactúan. Experimentos posteriores, utilizando modelos celulares más complejos y modelos animales, confirmaron que la actividad neuronal era mayor cuando se ponían en contacto con esto nanotubos. Esta estructura, compuesta de nanotubos de carbono e implantada en la médula lesionada de los pacientes, “puede salvar la brecha creada por la lesión medular y permitir el retorno de la función motora y sensitiva”, explica la Dra.Alegret, actual investigadora de Biogipuzkoa y anteriormente investigadora en el grupo del Profesor Prato.
El camino hasta llevar a la práctica clínica esta novedosa solución para el restablecimiento de las funciones motoras en pacientes que sufren lesiones medulares tiene que superar sucesivas fases. Actualmente el proyecto está en la fase preclínica: “Estamos estudiando casos de lesión más similares a los pacientes crónicos humanos, que tienen una distancia medular importante, una cicatriz en la médula seccionada y que abarcan todo el grosor de la médula”, afirma la Dra. Alegret. Uno de los retos para poner a prueba esta tecnología es obtener un nuevo modelo animal que simule las lesiones de médula humanas para que los resultados puedan llevarse a la práctica clínica, algo en el que está trabajando la Dra. Alegret.
Para poder probar la viabilidad de esta tecnología, el grupo de investigación ha obtenido una ayuda ERC “Proof of Concept”, con una duración de 18 meses. Las Proof of Concept son ayudas que permiten explorar el potencial comercial o social de los resultados obtenidos en proyectos de investigación que han recibido ya una subvención del ERC. Así, los investigadores esperan dar nuevos pasos en la demostración de la viabilidad técnica y económica de la estrategia de reconexión medular, mejorando el diseño y los procesos de producción de los implantes, el restablecimiento de la función motora en pequeños mamíferos y el diseño de un modelo de negocio.
Las y los investigadores destacan que “Al final de este proyecto esperamos haber adquirido todos los datos necesarios para avanzar en las siguientes fases del proyecto, hacia los grandes animales primero, y los ensayos clínicos después”. Actualmente, CIC biomaGUNE y el IIS Biogipuzkoa han firmado un convenio mediante el cual queda avalada la continuidad de los trabajos de investigación. CIC biomaGUNE asumirá las labores de desarrollo de los implantes, bajo la dirección de Prato, y en el IIS Biogipuzkoa, Núria Alegret se encargará de realizar los estudios preclínicos. El objetivo final del proyecto, afirman, “es conseguir reconectar la médula espinal; conseguir que las funciones se recuperen, que los nervios puedan seguir conectados y así recobrar las funciones motoras de las personas que sufren este tipo de lesiones”.






