Investigadoras e investigadores del grupo de Patología Respiratoria y Pleural del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa han revisado las consecuencias de extirpar complemente un lóbulo o extirpar solo una parte del mismo en un tipo de cáncer de pulmón. Borja Aguinagalde, Iker López, Jon Ander Lizarbe, Arantza Fernández-Monge, Maria Mainer y Jon Zabaleta han realizado este estudio cuyos resultados se han publicado en la revista científica internacional Journal of Clinical Medicine.
En el cáncer de pulmón de células pequeñas, cuando es precoz, el tratamiento estándar sigue siendo la resección quirúrgica. Aunque tradicionalmente la eliminación del lóbulo se ha considerado un procedimiento habitual, en los últimos años, existe un creciente interés por utilizar la resección sublóbulo como alternativa potencial, sobre todo en pacientes con tumores pequeños, periféricos y nodo-negativos. Dado que el lóbulo superior del pulmón izquierdo se divide en dos partes -el culmen y la lingula-, el equipo investigador ha querido estudiar desde hace tiempo si cuando hay un tumor en el lóbulo izquierdo es necesario extirpar todo el lóbulo o es posible mantener una parte del mismo sin reducir los resultados oncológicos.
Como primer paso, se analizó la base de datos española de GeVATS para comparar ambos tipos de operaciones, mediante la técnica propensity score, y en 2024 se publicaron los resultados. Según estos datos, no había diferencias de supervivencia entre ambos tipos de intervenciones, pero el patrón de recurrencia fue diferente: para sorpresa del equipo investigador, las y los pacientes a quienes se extirpó todo el lóbulo sufrieron más diseminación a distancia. En consecuencia, con el fin de validar los resultados, se procedió al estudio de los artículos científicos publicados al respecto.
En las bases de datos bibliográficas se encontraron 14 artículos relacionados con el tema y se utilizó el procedimiento conocido como revisión sistemática para analizarlos. Para ello se basaron en estandar PRISMA, procedimiento que se utiliza para obtener resultados sólidos. De estos 14 artículos, 9 presentaban resultados útiles y, usando el procedimiento denominado metaanálisis, analizaron los patrones de recurrecia.
Los resultados obtenidos corroboraron lo que habían visto en el artículo anterior: los y las pacientes a los que se extirpa el lóbulo superior izquierdo desarrollaban más metástasis remotas que aquellas y aquellos a quienes sólo se les ha extirpado el culmen. El equipo investigador admite que estos resultados pueden ir en contra de la lógica y por eso proponen causas biológicas que puedan explicar este hecho. Entre otras cosas, proponen que el procedimiento de cada intervención puede influir en la dispersión; o que la extirpación de todo el lóbulo pueda afectar negativamente al estado inmunológico y nutricional de los pacientes. Añaden que no se puede descartar que estos resultados tengan algún sesgo sistemático por el diseño de los artículos originales.
En cualquier caso, el equipo investigador tiene clara la conclusión: “Si en próximas investigaciones se confirma nuestra observación, en lugar de extirpar todo el lóbulo superior habrá que extirpar sólo el culmen a estos pacientes.” Añaden que, “Vemos la investigación como parte de nuestra obligación; no podemos limitarnos a operar a los y las pacientes. Para ofrecerles la mejor intervención necesitamos datos y análisis de nuestro entorno. Por ello, consideramos muy importante realizar investigaciones propias “. Por último, destacan que “en nuestra especialidad tenemos unas bases de datos, antes GEVATS y ahora ReSECT, herramientas ambas que entendemos son imprescindibles para intentar dar respuesta a este tipo de preguntas. Formar parte de ella ha supuesto un gran impulso a la investigación para nuestro Servicio.“






