El grupo de Neuroinmunología del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa ha analizado el efecto que tienen algunos tratamientos de la esclerosis múltiple (EM) en la composición y función de la microbiota, y lo han relacionado con algunos de los síntomas propios de la enfermedad. Este estudio ha sido posible gracias al trabajo de Laura Moles, Ane Otaegui, Miriam Gorostidi, Leire Romarate, Idoia Mendiburu, Hirune Crespillo, Maialen Arruti, Tamara Castillo y David Otaegui, y se ha publicado en la revista internacional Neurotherapeutics.
Es conocido que existe una alteración de la microbiota en la esclerosis múltiple y que algunos tratamientos para la enfermedad son capaces de modularla. En este nuevo estudio, se ha analizado el efecto de un tratamiento ampliamente empleado cuyo efecto en la microbiota no estaba previamente analizado. El equipo investigador indica que “El estudio de este tratamiento en concreto nos parecía especialmente interesante ya que se trata de un tratamiento administrado vía oral y por tanto con un contacto mucho más directo con la microbiota intestinal”. Además, explican que este tipo de análisis ya se ha llevado a cabo en otros tratamientos para EM.
En este trabajo se analizó la capacidad del fármaco teriflunomida (Aubagio®) de modular la microbiota intestinal de los pacientes de EM tratados con el mismo. Para ello se ha comparado con la microbiota de controles sanos, personas con EM sin tratamiento para la enfermedad y tratadas con otros fármacos llamados interferones beta, una familia de fármacos inyectables ampliamente empleados en EM. Además, se hizo un análisis mediante herramientas informáticas para conocer la función de los microorganismos detectados.
Los resultados demostraron que la teriflunomida tiene un efecto más marcado en la composición y función de la microbiota intestinal de pacientes que los tratamientos con betainterferones. Además, en este trabajo se evaluó la influencia de la composición y función de la microbiota en varios síntomas relacionados con la EM. Así, se identificaron microorganismos y funciones biológicas implicadas en fatiga, ansiedad, depresión e impacto físico y psicológico de la enfermedad.
Aunque sea un trabajo descriptivo, al identificar microorganismos y funciones biológicas sobre los que incidir para mejorar la sintomatología de la enfermedad, el equipo investigador espera que “A futuro este estudio pueda servir de base para la formulación de probióticos, prebióticos y/o nutraceúticos específicamente diseñados para la EM”
Este proyecto se ha realizado gracias a financiación por parte del Gobierno Vasco, Instituto de Salud Carlos III, Departamento de Educación del Gobierno vasco y Universidad del País Vasco.






