Investigadores del grupo de Oncología Celular del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa han testado en modelos celulares un compuesto multi-diana para mejorar el tratamiento del glioblastoma, obteniendo resultados prometedores. En este trabajo han participado Aizpea Artetxe-Zurutuza, Nerea Iturrioz-Rodriguez, Joseba Elizazu, Irati De Goñi, Alejandro Elua-Pinin, Veronica Moncho-Amor, Nicolás Sampron y Ander Matheu, y los resultados han sido publicados en la revista científica internacional Cell Death & Disease.
El cáncer es la segunda causa de muerte en el mundo, ocasionando 10 millones de muertes anuales. En el caso del glioblastoma, es el tumor cerebral más común y maligno en adultos, se trata con terapia de primera línea, que incluye la extirpación quirúrgica máxima de la lesión, seguida de radioterapia y quimioterapia basada en los medicamentos Temozolomida y Bevacizumab en segunda línea. Sin embargo, este tratamiento tiene un beneficio reducido y la supervivencia media de los pacientes es de 15 meses. Además, las terapias frente a dianas individuales se están demostrando ineficaz frente a enfermedades complejas como el cáncer, que presentan diversos factores patogénicos. Por ello, en los últimos tiempos, se está priorizando el desarrollo de moléculas pequeñas multi-diana, que actúen en más de una diana terapéutica. Así, el equipo investigador del Instituto ha generado y patentado una serie de familias de compuestos multi-diana dirigida a la inhibición de distintos procesos biológicos activos en cáncer, y en particular en el glioblastoma. Teniendo en cuenta estas ideas, los objetivos de este trabajo consistieron en, por un lado, valorar la actividad anti-tumoral del compuesto multi-diana con resultados más prometedores en células de glioma in vitro e in vivo; por otro, testar la actividad anti-tumoral de la terapia combinada con agentes multi-diana y Temozolomida; y, por último, identificar los mecanismos moleculares responsables de la acción anti-tumoral del compuesto multi-diana.
Los resultados y logros obtenidos por el grupo de investigación en este trabajo fueron varios. Por un lado, se sintetizó y generó una molécula nueva nueva frente al cáncer, cuya principal novedad fue que tenía 5 dianas combinadas, es decir, fue pentapotente. Además, esta novedosa molécula mostró una acción anti-tumoral validada por distintos medios: ensayos in vitro de viabilidad celular, proliferación celular y apoptosis (muerte celular); y ensayos in vivo de iniciación y progresión tumoral fundamentalmente en glioblastoma, pero también en otros tipos de cáncer. Cabe destacar también, que esta molécula tiene una IC50 baja, es decir, con pequeñas dosis inhibe las funciones biológicas; tiene efecto frente a las células madre de glioma; y su unión a sus dianas terapéuticas es muy potente, mayor que el observado por inhibidores similares que se utilizan actualmente en la clínica. Por último, esta nueva molécula tiene un efecto sinérgico con la Temozolomida, medicamento usado actualmente en la quimioterapia frente al glioblastoma.
Por lo tanto, estos resultados de manera conjunta confirman el beneficio que a nivel molecular y celular tiene el tratamiento con el compuesto multi-diana e indican que su uso farmacológico, de manera individual o combinada con terapia actual, puede ser una estrategia terapéutica novedosa y eficaz en glioblastoma. Además, estos resultados generan evidencia pre-clínica con potencial como estrategia terapéutica en el glioblastoma. Así, los siguientes pasos serían intentar poner en marcha un ensayo clínico para testar su acción en personas.
Como destaca el Dr Ander Matheu, líder del grupo de Oncología Celular, “Este trabajo sigue la línea de investigación en tumores cerebrales que llevamos desarrollando desde hace 10 años en el Instituto. Actualmente estamos priorizando la generación y testado de nuevas moléculas, ya que a día de hoy no hay cura ni tratamiento eficaz frente al tumor cerebral más común que es el glioblastoma”. Añade que “Queremos agradecer el apoyo y la ayuda que nos ofrece el Comité de Neuro-oncología del Hospital Donostia con el que tenemos una muy estrecha colaboración desde la puesta en marcha de la línea de investigación en tumores cerebrales.”
Este trabajo se ha podido desarrollar con una ayuda concedida por el Instituto de Salud Carlos III en su convocatoria de Proyectos de Desarrollo Tecnológico






