El grupo Epidemiología Infecciosa y Resistencia Antimicrobiana del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa ha coordinado un estudio donde se han analizado las características genéticas de la bacteria Campylobacter resistentes a antibióticos, siguiendo la estrategia One Health (Salud Única) junto al Departamento de Salud Animal de NEIKER y el laboratorio de Salud Pública de Gipuzkoa. En este estudio han participado nuestra compañera Miriam Alkorta y nuestro compañero Txema Marimón y ha sido publicado por la revista internacional Frontiers in Microbiology.

La infección por Campylobacter es uno de los principales agentes causantes de diarreas a nivel mundial y se considera como la causa más frecuente de gastroenteritis bacteriana. Se conocían las tasas de resistencia antibiótica en Campylobacter aislados de animales, de alimentos y de humanos, pero no se había estudiado la relación entre ellos. En este nuevo estudio, se han caracterizado genéticamente los aislamientos de Campylobacter y las resistencias antibióticas, así como los mecanismos genéticos que originan esas resistencias utilizando herramientas de secuenciación masiva, que dan una imagen global de la información genética.

El resultado clave de esta investigación es que no se asoció ningún tipo específico de resistencia con ningún tipo específico de Campylobacter; es decir, que diferentes tipos de bacterias podrían tener los mismos mecanismos de resistencia. La investigación indica la no existencia de un brote de cepas resistentes y que la resistencia está generalizada entre los diferentes tipos de cepas. También observaron una buena correlación entre los mecanismos de resistencias a nivel genético y las resistencias observadas a nivel fenotípico. Finalmente, a nivel técnico, se comprobó que la secuenciación utilizando la tecnología Oxford Nanopore es válida para este tipo de estudios.

El grupo investigador concluye que se deber realizar un análisis exhaustivo del origen de las resistencias antibióticas para poder abordar el problema con garantías de mejora. Explican que “Vivimos en un mundo donde lo que afecta a los animales nos acaba afectado a nosotros (estrategia One Health, Salud Única) y no solo a nivel de resistencia antibiótica. Por eso es importante hacer estudios y establecer redes entre la medicina clínica, la salud pública y la medicina veterinaria, para tener una visión más general y poder instaurar las medidas preventivas adecuadas.”

Igualmente esperan que, si se consigue disminuir las resistencias a nivel de animales y por ello en alimentos, las posibles infecciones en humanos serían causadas por microorganismos sensibles a los antibióticos. De este modo, en caso de ser necesario el tratamiento, el antibiótico será más sencillo con el consiguiente beneficio para el paciente. Por ejemplo, se podría utilizar tratamiento oral a domicilio en vez de ingresar para administrar un antibiótico intravenoso.

Las y los investigadores subrayan que “Hemos conseguido establecer una red de colaboración con grupos de microbiología animal y el laboratorio de Salud Pública que analiza los alimentos, y confiamos que sea el inicio de un sistema de vigilancia One Health de enfermedades zoonóticas (transmitidas de animales a humanos)”. Añaden que “Es unos de los primeros estudios a nivel de Comunidad Autónoma en los que se alcanza este nivel de cooperación, por lo que nos sentimos orgullosos de haber podido coordinar y formar parte del mismo.”

El grupo investigador agradece la subvención del Departamento de Salud (Proyecto 2019111038) y del Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco (proyecto URAGAN 21-00012) que hicieron posible el proyecto. Asimismo, agradecen a las microbiólogas de Neiker y del Laboratorio de Salud Pública de Gipuzkoa, así como a los microbiólogos del Hospital de Basurto por su implicación en el trabajo.