Aprovechando la conmemoración de Día Mundial del Cáncer de Colon el 31 de marzo, nos acercamos a nuestro personal investigador para entender cómo se estudia la enfermedad en nuestro Instituto. En esta ocasión contamos con la visión del Dr. Luis Bujanda, Responsable del grupo de Enfermedades Gastrointestinales, para conocer los detalles de un estudio que confirma la eficacia del cribado de cáncer de colon para reducir la mortalidad y sobre la investigación de esta enfermedad en general.

Investigadores del Área de Enfermedades Hepáticas y Gastrointestinales del IIS Biogipuzkoa (Luis Bujanda y Jesús M. Banales) y del Programa de Cribado del Cáncer de Colon del País Vasco (Isabel Portillo) han participado en uno de los ensayos clínicos controlados más grandes realizados en el País Vasco y se acaba de publicar en la prestigiosa revista Lancet. En este ensayo se ha comparado la eficacia del test oculta en heces cada dos años (el usado en el programa de cribado) y la colonoscopia para reducir la mortalidad a 10 años del cáncer de colon.

El cáncer colorrectal es uno de los tumores con mayor incidencia, es la segunda causa de muerte por cáncer en los países desarrollados y, en España, es el segundo tumor con más mortalidad tras el cáncer de pulmón. En 2022 más de once mil personas murieron por este tumor en España, más de 700 de ellas en el País Vasco. De hecho, de todas las personas que fallecen, 4,2% lo hacen por cáncer colorectal.

Este novedoso estudio que se acaba de publicar, se inició en el año 2009 de forma paralela a un estudio piloto previo a establecer el programa de cribado de cáncer de colon en el País Vasco, dirigido a personas sanas entre los 50 y 69 años mediante el test de sangre oculta en las heces. Gracias a este estudio se ha observado que el cribado poblacional con sangre oculta en heces cada 2 años disminuye la mortalidad por cáncer de colon de forma similar a la colonoscopia ofrecida cada 10 años. De hecho, la mortalidad a 10 años se redujo en más de un 78% en las personas que participaban en el programa de cribado. Aunque la colonoscopia tenga una mayor precisión en la detección de lesiones, la participación es menor (40% en el grupo de sangre oculta frente a 32% en el grupo de colonoscopia) y el número de complicaciones es más alto al necesitar un mayor número de pruebas invasivas para detectar y evitar la muerte por cáncer de colon.

Para llegar a estos resultados se invitó a 53.051 personas de 8 comunidades autónomas en el año 2009 y fueron seguidas durante 10 años, De ellos, 4.708 personas fueron invitadas en Lasarte (Guipúzcoa). La participación en Guipúzcoa fue la más alta del estudio con una aceptación del 60% en las invitaciones a sangre oculta y 44% a colonoscopia. En esta población, Lasarte, se han evitado 13 muertes por cáncer de colon en estos años y el tratamiento intensivo (cirugía, quimioterapia y radioterapia) a más de 40 personas con tumores avanzados, aliviando el gasto y sufrimiento que conlleva.

El impacto de este estudio es destacable ya que determina que una prueba sencilla y barata como la sangre oculta en las heces puede disminuir la mortalidad de forma notable en cáncer de colon. Teniendo en cuenta que es una enfermedad que tiene una relevancia importante, la extensión del cribado poblacional en países de todo el mundo puede evitar muchas muertes y gastos elevados. Para contextualizar la eficacia del cribado, en la CAV ha evitado más de 1.000 muertes desde que se puso en marcha en 2009 y ha disminuido la mortalidad en más del 28%, lo que ha permitido disminuir un punto el porcentaje de muerte general. A esto también contribuye que la participación a las invitaciones en la CAV es una de las más altas del mundo, superior al 70%.

Este estudio ha sido posible gracias a la financiación de varias instituciones públicas (Ministerio de Sanidad, Gobierno Vasco, Diputación de Gipuzkoa, EITB maratoia), privadas (Asociación Española contra el Cáncer, Obra Social de Kutxa) o fondos propios del grupo de investigación del Dr. Luis Bujanda concedidos a través del CIBER. Gracias a esa financiación se ha conseguido pagar más de 1.200 colonoscopias realizadas en Gipuzkoa con la colaboración del Instituto Onkologikoa o Policlínica Gipuzkoa. Por último, el grupo investigador destaca la colaboración de todas las personas que participaron y colaboraron de forma desinteresada en el desarrollo de este estudio durante estos más de 15 años como son el Programa de Cribado del Cáncer de Colon en el País Vasco, el Hospital Universitario Donostia, el Centro de Salud de Lasarte-Oria, y el personal administrativo, auxiliar, enfermería, e incluso estudiantes de medicina, que han donado parte de su tiempo con este objetivo.

 

Otras lineas de investigación

Este trabajo es uno de los aspectos de los que investiga el grupo del Dr. Bujanda en cáncer colorectal. Además, actualmente están trabajando sobre nuevos biomarcadores para el diagnóstico del cáncer de colon y de las lesiones antes de que se desarrollen los tumores, tanto en suero como en heces; así como en el análisis de métodos diagnósticos en programas de cribado en población de riesgo intermedio. Asimismo, intentan determinar los intervalos más apropiados entre colonoscopias en pacientes que tienen pólipos o adenomas avanzados y otros métodos diagnósticos que no sean tan invasivas. También buscan el origen de síndromes hereditarios sin causa aparente como es el síndrome de poliposis serrada.

Estas investigaciones son fundamentales para evitar el desarrollo de cáncer de colon detectando y eliminando lesiones precoces y evitando la muerte por esta enfermedad y el uso de tratamientos agresivos como la cirugía y la quimioterapia. Asimismo, a través de la investigación se pueden evitar colonoscopias innecesarias y complicaciones asociadas como perforación intestinal. Por otro lado, mediante los cribados, se pueden identificar a personas asintomáticas que tienen síndromes hereditarios. Finalmente, desde un punto de vista económico y social, la detección precoz y la limpieza o eliminación de lesiones, se traduce en una disminución de las bajas laborales que, de otro modo, serían más prolongadas.

El Dr. Bujanda reconoce que “Detrás de la actividad investigadora entendemos que existe un doble sentimiento, de compromiso con la sociedad y de orgullo personal.”. Explica que “Por un lado, existe el intento de devolver parte de los recursos que se han destinado a nuestra formación en forma de resultados. Por otro, el orgullo personal por diferentes motivos, como el poder evitar muertes ligadas a esta enfermedad, ser capaces de atraer recursos para la actividad investigadora, crear empleo en esta actividad y generar prestigio en diferentes ámbitos: nuestro Hospital, Centros de investigación, ciudad, Territorio y Comunidad.”

Entrevista  a Luis Bujanda en Eitb Media