Los grupos de Enfermedades gastrointestinales y Enfermedades hepáticas del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa, han analizado la prevalencia de otros cánceres gastrointestinales en pacientes diagnosticados con síndrome de Lynch, un síndrome que aumenta el riesgo a cáncer colorrectal. Luis Bujanda, Laura Izquierdo, Txus Bañales y Marta Herreros-Villanueva, junto a investigadores de Hospital Clinic de Barcelona, Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer, Hospital Universitario de las Islas Canarias, Hospital Universitario de Móstoles, Hospital Universitario Central de Asturias, Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias, Clínica Universidad de Navarra, Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra y Hospital Universitario de Ourense, han realizado este trabajo; y los resultados de este trabajo se han publicado en la revista científica internacional Digestive and Liver Disease.
Alrededor del 2% de casos de cáncer colorectal son como consecuencia del síndrome de Lynch. Este síndrome, también aumenta el riesgo a desarrollar cáncer de endometrio y está provocado, principalmente, por mutaciones en los genes MLH1, MSH2, MSH6 y PMS2. Dependiendo del gen mutado, el riesgo a desarrollar uno o ambos cánceres aumenta. Sin embargo, aunque se haya sugerido, hasta ahora no se había analizado cómo afecta el síndrome de Lynch al riesgo de desarrollar otros cánceres gastrointestinales, como son el cáncer pancreático, el cáncer de tractos biliares y el carcinoma hepatocelular.
Para conocer mejor este aspecto del síndrome de Lynch, el grupo investigador analizó los datos de 425 personas diagnosticadas con este síndrome de 7 hospitales, incluyendo a pacientes del Hospital Universitario Donostia. Estas personas principalmente desarrollaron cáncer colorectal y, en menor medida, cáncer de endometrio. Además, estas personas tuvieron un mayor riesgo a desarrollar cáncer pancreático y cáncer de los tractos biliares, especialmente a desarrollarlos en edad más temprana en el caso del cáncer de los tractos biliares. Aunque se había especulado sobre esta relación, este estudio viene a aportar las primeras evidencias de la misma. Además, se ha concretado que este riesgo se produce por las mutaciones que ocurren en los genes MLH1 y MSH2. En el caso del carcinoma hepatocelular, no se ha detectado en estos pacientes, algo que trabajos previos habían observado. De todas maneras, debido al tamaño y características de la muestra, estos resultados deberán de ser validados en análisis complementarios.
Como destaca Luis Bujanda, responsable del grupo de Enfermedades Gastrointestinales, “La evidencia disponible subraya la importancia de implementar medidas de cribado específicas para el cáncer de páncreas y de vías biliares en pacientes con síndrome de Lynch, particularmente en aquellos con mutaciones en MLH1 y antecedentes de cáncer colorrectal, con el fin de lograr una detección precoz de estos tumores de mal pronóstico”






