Ainhoa Bereziartua, investigadora del Grupo de Salud Pública y Epidemiología Ambiental del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa, junto a investigadores del Institute for Risk Assessment Sciences (IRAS) de la Universidad de Utrecht (Holanda), han recopilado el conocimiento existente sobre el efecto del cambio climático en la contaminación por micotoxinas en cultivos. Esta revisión ha sido publicada en la revista científica internacional toxins.
La contaminación por micotoxinas, especialmente por aflatoxinas, es un desafío creciente para la seguridad alimentaria y de piensos en Europa y en el mundo. Estas toxinas, producidas por hongos del género Aspergillus, son altamente peligrosas para la salud, asociándose con cáncer de hígado, alteraciones en el sistema inmunitario y problemas en el desarrollo infantil. Aunque las buenas prácticas agrícolas y de almacenamiento han reducido históricamente los riesgos en Europa, el cambio climático está creando condiciones más favorables para que estas toxinas aparezcan antes de la cosecha, incluso en regiones donde antes no eran habituales. Esto representa un reto tanto para la salud como para la economía agrícola, haciendo necesario anticipar y comprender cómo los factores ambientales influyen en la contaminación de los cultivos.
Para abordar esta necesidad, se ha realizado una revisión-paraguas que reúne y analiza la investigación existente sobre la contaminación pre-cosecha por aflatoxinas en Europa bajo escenarios de cambio climático. La revisión evalúa qué se sabe, qué información falta, en qué cultivos y regiones se centra la investigación y cómo se presentan los datos. Al sintetizar este conocimiento, se facilita la comparación entre estudios, la creación de bases de datos más homogéneas y se aportan herramientas científicas que apoyan la prevención temprana y la toma de decisiones en políticas de seguridad alimentaria.
Lo más llamativo de esta recopilación, ha sido que los cambios en el clima —más calor, sequías y cambios en patrones de lluvia— están favoreciendo cada vez más el crecimiento de los hongos productores de aflatoxinas en Europa. Esto aumenta el riesgo de contaminación antes de la cosecha en los cultivos, sobre todo en el maíz, y supone una amenaza para la seguridad alimentaria y la estabilidad agrícola. También se ha visto que los estudios no siempre utilizan los mismos métodos ni presentan los datos de forma comparable, lo que dificulta tener una visión clara y general. En otras palabras: se sabe que el problema está creciendo y que el clima tiene un papel clave, pero aún son necesarios datos más homogéneos y coordinados entre países.
La principal conclusión de las y los autores es que, el cambio climático está aumentando los riesgos de aflatoxinas en los cultivos europeos y que existen lagunas de estandarización que obstaculizan una buena evaluación del riesgo y la adaptación. Para afrontarlo, es clave estandarizar metodologías y mejorar el acceso a los datos para que sean comparables entre países y regiones. Esto permitiría mejorar los modelos predictivos y diseñar estrategias de prevención más eficaces. De esta manera, se podrán anticipar mejor los riesgos y apoyar tanto a los agricultores como a las autoridades en la toma de decisiones para proteger la salud y la seguridad alimentaria.






