Personal investigador de los grupos Ictus y Enfermedades Neurodegenerativas, y de la Plataforma de Genómica del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa han analizado qué factores influyen en un peor pronóstico del ictus tratado con trombectomía, asociado a la edad. Las y los investigadores de Biogipuzkoa Patricia de la Riva, Ana Gorostidi, Noemí Diez, Ana de Arce, Eñaut Garmendia, Jose Angel Larrea, Alberto Bergareche y Adolfo Lopez de Munain, junto a profesionales de Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, IIS Valdecilla y Hospital Universitario Donostia, han participado en este trabajo cuyos resultados se han publicado en la revista científica internacional Journal of Stroke and Cerebrovascular Diseases.

Desde el 2015 es conocido que, en pacientes con ictus isquémico (enfermedad que ocurre cuando el flujo de sangre al cerebro se reduce o se obstruye), su pronóstico mejora llamativamente cuando la artería ocluida se recanaliza mediante el tratamiento conocido como tratamiento endovascular agudo o trombectomía. Además, y aunque este tratamiento también es beneficioso para los pacientes de mayor edad, los resultados son claramente peores que en otros grupos de edad. Por lo tanto, el grupo de investigación se puso como objetivo analizar si la función endotelial, es decir, las células que recubren los vasos sanguíneos y que se encargan de regular el flujo y la perfusión de la sangre mediante la liberación de diversas sustancias, explicaba ésta peor respuesta asociada a la edad.

En este nuevo estudio, se ha analizado una cohorte de 150 pacientes con ictus atendidos en el Hospital Universitario Donostia y que recibieron tratamiento endovascular agudo como terapia para su ictus. Se compararon los resultados entre los y las pacientes más jóvenes y las y los de mayor edad y se analizaron marcadores de función endotelial mediante ecografía en brazo y analítica. Se observó que los y las pacientes mayores tuvieron peor pronóstico a 90 días y que, entre los marcadores de función endotelial, una proteína denominada SDMA, se asoció a esta peor respuesta.

Por lo tanto, la conclusión principal del estudio es que la disfunción endotelial participa en la asociación entre la edad y el peor pronóstico en personas con ictus que han sido tratadas mediante tratamiento endovascular agudo. Tal y como señalan las y los investigadores “conocer qué mecanismos participan en la respuesta a los tratamientos que ofrecemos, nos permite identificar potenciales dianas y estrategias terapéuticas dirigidas a mejorar los resultados de estas terapias e impulsar la protección del cerebro y en ictus”.

El grupo investigador añade, “esperamos que estos resultados sirvan para entender mejor cómo responde el cerebro a esta enfermedad y sus tratamientos en fase aguda y nos sentimos contentas y contentos de poder contribuir, aunque sea mínimamente, al conocimiento y avance científico en esta enfermedad.

Por último, los y las investigadores muestran su agradecimiento a todas las personas que participaron en el estudio, por su buena voluntad; así como al Departamento de Salud del Gobierno Vasco por haber confiado y financiado el proyecto.